Diez razones para ponerte verde

Decía mi abuela que la que se viste de verde por guapa se tiene. Para ser sinceros, el verde es un color que no le sienta bien a casi nadie: uno se pone verde de envidia, verde de celos, verde de rabia, verde de asco. Tampoco los tipos verdes son especialmente agraciados, pensad si no en Yoda, el Grinch, la rana Gustavo, la Masa, Shrek, Mike Wazowski (el verde de un solo ojo de Monstruos SA). ¿Lo veis? El verde, pobrecito, es un color muy denostado.
 
Pero de repente me siento verde. Muy verde. Me he sumado a la iniciativa puesta en marcha por Thought in Euskadi y llevo una pulsera rabiosamente verde en la muñeca. Mi pulsera verde le dice al mundo que estoy firmemente convencida de que el conocimiento, la tecnología y, en definitiva, la inversión en innovación serán los ingredientes de la pócima mágica que nos sacará (y nos mantendrá fuera) de esta situación tan gris y tan fea que estamos viviendo hoy. Si todavía no estás convencido y sigues mirando al pobre verde por el rabillo del ojo, voy a darte algunas razones para apoyar la inversión en innovación. Diez razones para ponerte verde:
 
 
 
1. Porque invertir en I+D antes acelera la salida de la crisis después. Atendiendo a las previsiones del FMI sobre la recuperación del PIB de los países tras la crisis mundial, estos pueden clasificarse en países con una recuperación rápida (2010), países con una recuperación discreta (2011), países con una recuperación lenta (2013-2015) y países con una recuperación muy lenta (2016 y 2017). Curiosamente (o no tanto), los países más innovadores son los que se han recuperado más rápidamente y han puesto a crecer sus economías antes. Podéis consultar la tabla aquí y si buscáis a España, la encontraréis entre los países con recuperación muy lenta, acompañada entre otros de Eslovenia y Portugal
 

2.  Porque la innovación mejora los niveles de productividad. Un estudio de NESTA (1) demuestra que dos tercios del crecimiento de la productividad del sector privado de Reino Unido entre los años 2000 y 2007 fue resultado de la inversión en innovación. Un dato interesante adicional es que una parte muy importante de este crecimiento se debe a la Productividad Total de los Factores, es decir, a todo aquello que no está directamente relacionado con el capital y la fuerza de trabajo y que se atribuye normalmente al entorno, la cultura innovadora, los beneficios indirectos de los avances tecnológicos, la mejora en los procesos, etc.  

 
 
3. Porque la I+D no es cara. Si todavía no has oído hablar del concepto reverse innnovation (2) pronto lo oirás.  Este modelo de innovación le da la vuelta al modelo tradicional para capturar el crecimiento de los mercados emergentes y su potencial demanda, buscando el rendimiento máximo con el mínimo coste. ¿Un ejemplo? El software desarrollado por la multinacional sueca Elekta en India, especializado en tratamientos oncológicos rápidos a un coste menor que los tratamientos tradicionales. El éxito ha sido tal que ya se ha dado el salto a Europa donde se usa para luchar contra tumores que sólo podían atacarse mediante cirugía. 
4. Porque hay una relación muy clara entre la intensidad del gasto en I+D de un país y el crecimiento de su PIB. Los países con un crecimiento mayor del PIB en 2010 han sido precisamente los que han tenido un esfuerzo más alto en I+D durante los 5 años anteriores. La relación se ve perfectamente en este gráfico contenido en el informe “State of the Innovation Union 2011”.(3)
 
 
 
5. Porque hay una relación más clara aún entre la intensidad en I+D y los principales indicadores de riqueza y educación de un país. Los datos demuestran una relación evidente entre el gasto en I+D, la producción científica, el nivel educativo y el nivel de riqueza de un país. Échale un vistazo a la sorprendente simetría de este gráfico contenido en el Informe de la Ciencia de Unesco 2010. (4)
 
 
 
6. Porque las empresas que innovan crecen más y venden más, independientemente del sector en el que operen. El informe “Business Growth and Innovation” (5)  también demuestra la relación en el sentido inverso, es decir, las empresas que tienen un grado de crecimiento alto continúan invirtiendo en innovación después del pico inicial de crecimiento de forma sistemática (a diferencia de las empresas con potencial de crecimiento bajo, que son menos proclives a continuar invirtiendo en innovación), lo que explica por qué las empresas de alto crecimiento contribuyen de una forma muy notable a la actividad innovadora de una economía y por qué las políticas públicas deberían cuidar especialmente a las empresas con alto potencial de crecimiento.

7. Porque las empresas no se vuelven competitivas por ciencia infusa. Necesitan superar montones de obstáculos para detectar oportunidades y llevarlas al mercado en la forma de nuevos productos o servicios. Entre otras cosas hay que mejorar los canales de financiación actuales y crear nuevos canales para las empresas, hay que agilizar y extender los sistemas de protección de la propiedad intelectual, agilizar los trámites que las empresas tienen que hacer con la administración pública en su día a día, aprovechar el potencial que supone para el tejido empresarial del país la compra pública innovadora…en definitiva una batería de mejoras en el entorno innovador de las empresas para que estas puedan crecer y tirar del conjunto de la economía hacia niveles de competitividad más altos. Tenemos que asumir de una vez que si el tejido empresarial no despega, nos quedamos todos en tierra.

 8. Porque si no invertimos en innovación no tendremos empleos de alto nivel. Y si no tenemos empleos de alto nivel, las personas con buena formación se marcharán a otros países donde haya más oportunidades de desarrollar su carrera profesional. Así la pérdida es doble: perdemos lo que hemos invertido en ellos (6) y perdemos la riqueza que generarán en el país de destino con su trabajo. Indudablemente encarecer la universidad y eliminar las becas de forma que los jóvenes no puedan acceder a educación superior es otra “gran” solución creativa para eliminar el problema del superávit de talentos (sí, es ironía…)
 

9. Porque se ha terminado la época de vacas gordas y del café para todos. Nos enfrentamos a enormes retos como el envejecimiento de la población, la falta de agua potable, el cambio climático, la escasez de combustibles fósiles o la escasez de materiales. Retos cuyas soluciones estarán fundamentadas en la ciencia, la tecnología y la innovación, y que son tan complejas que sólo podrán desarrollarse con la colaboración entre diferentes organizaciones de distintos países. En aras de fomentar esta colaboración, en Europa ya se están poniendo en marcha nuevas formas de trabajo a través de la creación de Comunidades de Conocimiento e Innovación (KICs) que juntan el trabajo de centros de investigación, universidades, centros tecnológicos y empresas en áreas concretas como energía sostenible, adaptación al cambio climático o TICs. Dicho de otra forma, que el dinero público va a estar en la buena tecnología y los grandes cerebros. Y que como no tengamos nada que aportar, nos quedamos fuera.


10. Y finalmente…porque no sólo lo estamos haciendo mal sino que además podemos hacerlo aún peor. Un reciente estudio (7) demuestra que algunos de los países menos innovadores de la UE (Rumanía, Bulgaria y Letonia, los llamados modest innovators) han entendido el mensaje y se están poniendo las pilas con compromisos políticos muy ambiciosos para mejorar su rendimiento en innovación. Y lo mismo sucede con otros países que hasta ahora han mantenido una actividad poco reseñable (los moderate innovators) como Hungría, Polonia y Eslovaquia. España, por el contrario forma parte del grupo de países (junto a Grecia, Italia y Portugal entre otros) que no sólo no mejora su rendimiento sino que además está disminuyendo los recursos destinados a la innovación.
 
 
¿Necesitas más razones?
 

Para saber más:

(1) The Innovation Index. Measuring the UK’s investment in innovation and it’s effects. November 2009. NESTA

(2) “Reverse Innovation: create far from home, win everywhere”.  V. Govindarajan, C. Trimble. Harvard Business Press Books.  ISBN 9781422157640 (2012)
(3) “State of the Innovation Union 2011”. Directorate-General for Research and Innovation. (European Commission) (2011).

(4) Unesco Science Report 2010. The current status of science around the world. UNESCO Publishing (2010)

(5) “Business Growth and Innovation. The wider impacto of rapidly-growing firms in UK city-regions”. G. Mason, K. Bishop, K. Robinson. Nesta (2009)
(6) Actualmente las universidades españolas no tienen calculado el coste real de formar a un licenciado universitario. Sin embargo, a partir de 2013 todas las universidades del país tendrán que aplicar sistemas de contabilidad analítica o de costes que permitirá calcular el coste de cada titulación.
(7) Questionnaire on R&D investments and policy measures by EU Member States and Associated States. European Research Area Committee (ERAC) (2011)

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